Es la primera mujer Presidenta de México. Ha roto techos de cristal en el ámbito político de nuestro país para muchas mexicanas con vocación de servicio público. Su gobierno Humanista con Corazón Feminista ha cambiado la narrativa histórica después de 65 presidentes.
Es un orgullo como ciudadana que sea una mujer la que se integra en la lista de los líderes que gobiernan el mundo.
Sin embargo, algunas de sus posturas y declaraciones de las últimas semanas en algunos temas debo confesarle mucho me inquietan, me quiebran como ciudadana.
AGOSTO 27, Usted dijo, con todo respeto:
“¿Qué les parece más importante: La casa de Noroña ahí en Tepoztlán que vive ahí desde hace años, o que la DEA haya dicho que Genaro García Lunaestá al mismo nivel que otros capos?“.
SEÑORA PRESIDENTA, García Luna fue sentenciado y está pagando su condena. Y a mí como mexicana sí me importa el manejo de los recursos públicos de todo funcionario. Y en el caso particular de Fernández Noroña, cómo de la nada ha amasado una fortuna descomunal que presume en cada provocación en sus redes sociales: motos Harley con chofer, 2 camionetas de ultralujo con chofer, un séquito de colaboradores, viajes, propiedades, relojes…
El 28 de Agosto Usted dijo con todo respeto:
“Yo creo que lo importante aquí es que la gente y todos veamos quiénes son (oposición), cómo se comportan, y por otro lado, la hipocresía, porque ¿cómo es que llaman autoritario al gobierno, cuando nosotros lo que promovemos son libertades y democracia?”.
SEÑORA PRESIDENTA, el desmán en el Senado fue provocado por Fernández Noroña al impedir autoritariamente que miembros de la oposición tomaran la palabra, cerrando abruptamente la sesión no respetando la orden del día.
El 28 de Agosto usted también dijo con todo respeto:
“Estamos en contra de la agresión que vivió Gerardo y el compañero que, también, fue golpeado en el piso. (…) Por su puesto que todos tienen el apoyo”.
SEÑORA PRESIDENTA, como mexicana le debo preguntar por qué no se pronunció en contra de la agresión del Senador Fernández Noroña al ciudadano que por un altercado de esos que tanto le ha gustado incitar en toda su “carrera” política, le obligó a pedirle perdón públicamente valiéndose de su poder.
¿Por qué tampoco se pronuncia por las agresiones también a la senadora Lilly Téllez, quien un día y otro también es receptora de la violencia política de género a manos del propio Fernández Noroña?
El 29 de Agosto Usted dijo con todo respeto:
“(…) En México hay libertad de expresión, de reunión, de manifestación, todo. Es un país de libertades”.
SEÑORA PRESIDENTA, no puedo comprender cómo no se pronunció a favor de la ciudadana mexicana Carla Estrada, quien completó una inédita condena judicial de disculparse durante 30 días seguidos por haber criticado de nepotismo -y es verdad- a una pareja de políticos en la red social X, cuyo castigo lo impuso un tribunal electoral, con una sentencia inapelable, culpable de violencia política de género. Es una situación total de desamparo.
Y lo preocupante SEÑORA PRESIDENTA, su caso se suma a denuncias de periodistas y medios sobre crecientes presiones por fiscalizar al poder, al punto que la Sociedad Interamericana de Prensa advirtió de una preocupante tendencia de nuevas formas de censura judicial y legislativa en México. ¿Dónde queda la libertad de expresión?
SEÑORA PRESIDENTA, no se extrañe por las campañas en redes sociales para cuestionar y criticar al senador Fernández Noroña en muchos casos de bots. No son “comentócratas justificando la agresión porril”. Es un hombre despreciable para todo el pueblo de México que ha manchado la investidura de uno de los máximos órganos legislativos como funcionario público.
Lo que intento decirle SEÑORA PRESIDENTA, es que los mexicanos no deseamos escuchar de su voz la justificación o defensa a personas con conductas lejanas a los principios de su movimiento, que humillan, agreden, boicotean, burlan, insultan, al amparo del Poder. No es digno de su estatus quo, de su estatura moral, de su clase y de su clase política defender lo indefendible.
Queremos oírle SEÑORA PRESIDENTA, con todo respeto, promover las libertades, la democracia, la justicia, la igualdad, el respeto a los derechos humanos, al medio ambiente que Usted siempre defendió, como Usted lo dijo en su toma de protesta como la 66 Presidente de México:
“México es de mujeres y hombre libres que, a lo largo del siglo XX, lucharon por la democracia, las libertades, la justicia. (…)
- “No puede haber gobierno rico con pueblo pobre.
- “Las y los gobernantes debemos ser honrados y honestos. El uso de las estructuras de gobierno para el beneficio personal o de un grupo ensucia el servicio público.
- “La corrupción debe combatirse por ética y por principios.
- “El principio máximo de que la democracia es el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo.
- “Prohibido prohibir, la libertad es esencia de la democracia.
- “El desarrollo y el bienestar del pueblo sólo pueden fortalecerse con el cuidado del medio ambiente y los recursos naturales.
- “México es un país soberano, independiente, libre y democrático.
- La política se hace con amor no con odio.
- “Condenamos el clasismo, el racismo, el machismo y cualquier forma de discriminación.
- “Habrá Estado de derecho”.
Y lo que es más, Usted también protestó:
“Pueblo de México:
Protesto guardar y hacer guardar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes de que ella emanen, y desempeñar leal y patrióticamente el cargo de presidenta de la República que el pueblo me ha conferido, mirando en todo por el bien y prosperidad de la unión. Y si así no lo hiciere, que la nación me lo demande”. En este mes Patrio se lo recordamos, se lo demandamos, con todo respeto, SEÑORA PRESIDENTA.