EN LETRAS CHIQUITAS:
La Fiscal General de la República encontró a un culpable (el maquinista) y exoneró al responsable de la supervisión de la monumental obra, a Gonzalo López Beltrán, y a todos los implicados: constructores -militares inexpertos-, compradores de los viejos trenes, proveedores de materiales que no cumplieron con las especificaciones de seguridad para el proyecto de acuerdo con la Auditoría Superior de la Federación, que documentó diversos fallos en la construcción de las vías. La obra histórica de AMLO, cuyo costo fue de 60 mil mdp (3 veces el presupuesto inicial), exhibió un sistema de construcción de trenes donde han primado los plazos políticos sobre los constructivos, así como la complicidad de la fiscal para tapar la corrupción en contratos y licitaciones ajenos a los intereses sociales y de seguridad de los mexicanos.