FERNANDO LANDEROS

Fernando Landeros es uno de los mexicanos más ejemplares en la historia del país. Creó el sistema de rehabilitación más grande del mundo, Teletón México. Pero su vida y obra va más allá. Ha construido importantes programas sociales en beneficio de la salud, la alimentación y la educación de la niñez mexicana. Hoy, sin reservas, ataca la trata y el abuso infantil.

-¿Cuándo descubriste que eras OVEJA NEGRA?

No es que lo tenga muy claro, lo que sí te puedo decir es que quizás desde que estaba en la prepa me daba cuenta que tenía inquietudes diferentes, y poco a poco fui así como probando los sabores de la vida que me llevaron a descubrirme a mí mismo, y descubrir exactamente qué era lo que quería, para qué era bueno, qué me llenaba.

-Fernando, ¿Cómo te describes con tres adjetivos?

Soy muy terco, soy muy apasionado y soy muy sensible.

-¿Cómo descubriste tu vocación a la obra social?

Mira, yo creo que la vocación, el propósito de la vida es exactamente el cruce entre lo que te da paz y lo que te apasiona. Y yo creo que es ese cruce el que yo encontré en mi vida, específicamente en el caso de los niños, ya sean niños que no tienen los recursos para estudiar, o niños que no tienen los recursos para rehabilitarse o para salvarse de un cáncer, o finalmente niños que son abusados o que viven en el mundo de la trata sexual infantil.

-Gente Nueva, el inicio…

Gente Nueva me enseñó a soñar, a pensar en grande. A los 18 años tuve el privilegio de conocer a la Madre Teresa de Calcuta y me dejó literalmente electrificado de por vida.

Y en Gente Nueva hacíamos congresos año tras año, trajimos a Lech Walesa, a Viktor Frankl, a la Madre Teresa. Éramos un grupo de 10 amigos jóvenes universitarios capaces de agarrar un avión a cualquier lugar del mundo y traernos a quien soñáramos traer. Aprendimos a pensar en grande, a mover conciencia entre jóvenes, a no medir el tamaño del sacrificio, del esfuerzo o del riesgo, a enseñarles cómo plantear retos grandes. Y eso que sentí en esa época, es lo mismo que siento ahora.

-El Programa Lazos a favor de la Educación….

Luego vino Lazos, porque tampoco fue tan difícil llegar a la conclusión que lo único que iba a cambiar a este país era la educación. Creamos Lazos, una fundación que ya ha ayudado a un poquito más de 270 mil niños a terminar su educación.

Niños que académicamente y que en términos de conciencia y vivencia de valores son mejores que el resto de los niños mexicanos.

-¿Y cómo soportaste económicamente ese programa?

La fundación tenía ya un contenido muy fuerte para poder repercutir a tantos niños en toda la República Mexicana, igual que en el modelo Teletón, a través de donadores. Es decir, en lazos tenemos la figura del padrino que aporta una cantidad, 300 pesos mensuales para apoyar la educación de los niños. Sin embargo, nunca en mi caso, ni en ninguna de las fundaciones donde he participado, ha llegado un señor con mucho dinero a aportar recursos.

Siempre ha sido el donativo hormiga, el donativo de los niños, el donativo de las clases bajas, de las clases medias, lo que a lo largo de todos mis proyectos a mí me ha permitido hacer lo que he hecho.

-Y en el caso de Un kilo de ayuda, el rubro alimentario para la infancia mexicana, ¿Cómo concretaste ese  programa?

Es la combinación de todo, en el sentido de que hay que poner en el piso de la salud a la nutrición primero, para llegar al piso de la educación. ¿Cómo le puedes exigir un niño que saque un 10 de calificación si tiene hambre o está desnutrido?

Eran los 2 cimientos que veíamos con más claridad en ese momento y que seguimos viendo, porque han pasado muchos años, y ambas  fundaciones siguen y siguen avanzando. Cabe aclarar, que el Kilo de ayuda no lo dirijo, solamente me tocó empezarlo con muchos otros amigos, y es importante decirlo. Nada lo he hecho yo solo, todo lo he hecho siempre en grupo y en equipo.

-Teletón, el fenómeno social de México, ¿Cómo se te ocurre la idea?

El involucrarme en diversos proyectos infantiles nos llevó a descubrir otro muy particular que fue la cantidad tan grande de niños especiales con discapacidades muy fuertes. Me adelanté un poquito, pero esto vino a convertirse en una red impresionante.

-¿Cómo fue el proceso?

Fíjate que no fue una ocurrencia mía, la verdad. Cuando acabé mi carrera me fui a vivir un año a Santiago de Chile y ahí escuché la palabra Teletón por primera vez en mi vida.

En aquel entonces se hacían teletones yo creo que en 20 ó 25 países, pero Chile es de los primeros, y cuando residí ahí, en 1988/1989 ya llevaban probablemente unos 15 años haciendo Teletón, y me enamoré del proyecto. Me conmovió muchísimo ver a los medios de comunicación todos unidos, ver el Estadio Nacional de Chile con 80,000 personas con las banderas apoyando a los niños. Me pareció que era algo más allá de la recaudación económica, incluso además de la rehabilitación que se da a los niños, era como un tema que unía al país al menos un día del año, y se me metió al corazón. 

-Teletón México…

Cuando regresé a México hubo una oportunidad empresarial con mi familia, que me dio la oportunidad de aprender a hacer televisión, y traía la idea de hacer un Teletón. Me acerqué con Emilio Azcárraga Jean, y platiqué con él, y coincidentemente, me comentó que tenía una idea muy similar, hacer de Televisa una empresa mucho más humana. Me preguntó si conocía a Don Francisco, le dije que no, pero sí el tema del Teletón chileno.  Emilio era muy amigo de Don Francisco, así que me fui a Miami a verlo y ahí empezó la historia. Cuando me platicó cómo había empezado, me dijo a todo lo que me iba a enfrentar: “Se necesita ser muy terco para echar a andar esta obra, porque los proyectos a veces se ven ó se miden en cierto número de años, y Teletón no”.  Le pregunté: “¿Hasta cuándo va a llegar la obra?“. Su respuesta fue tajante:

“Pues hasta que el corazón del país quiera”.  Soñaba muy sólido, pero al mismo tiempo muy frágil. Era empezar una aventura que no sabes bien a bien hasta dónde va a llegar. Y yo creo que jamás nos imaginamos llegar hasta dónde hemos llegado.

-Y ¿a dónde han llegado?

A construir el sistema de rehabilitación más grande del mundo, a crear el mejor hospital para niños con cáncer, a atender el número más grande de niños con autismo, a hacer una Universidad que forma uno de cada tres terapeutas físicos y ocupacionales de México.

-¿A cuántos niños han atendido?

Actualmente hemos llegado a 876 mil niños. Y creo que para el 30 aniversario -el cual celebraremos en año y medio-, vamos a llegar al millón de niños atendidos. Y en verdad, jamás, jamás lo soñamos.

-¿Y cómo Teletón derivó de discapacidades al oncológico y al tema de autismo?

Nada fue planeado. Muchas veces la gente piensa como si yo fuera un gran estratega, y no, yo me dejo sentir. Pero detrás hubo una inundación en Tabasco y en Chiapas. Llevábamos ya algunos teletones hechos, estábamos a un mes del evento y era imposible no destinar parte de los recursos del Teletón a alguna obra social en Tabasco y en Chiapas, o en ambos estados. En Villahermosa me encontré con que había un hospital que literalmente estaba hecho pedazos, con un espacio con unos 20 niños con cáncer que estaban en las condiciones más deplorables y lastimosas del mundo. Y entonces dije “vamos a destinar un recurso del Teletón a esta obra”. Y el día que lo inauguramos, la mamá de una niña que se llama Miranda, con síndrome de Down, la levantó en brazos y me gritó desde atrás: “Señor Landeros, ella también es una niña Teletón”, y ¡pum! me cayó el 20 y se me metió hasta adentro. Ya llevábamos cierta solidez en el tema de rehabilitación, surgía la posibilidad de enriquecer la causa, de ensanchar el corazón del Teletón, y así fue como nació el hospital que tenemos en Querétaro.

-¿Cuántos Centros de Rehabilitación tiene Teletón?

Tenemos 27.  Ya nos falta poco para alcanzar esa idea de tener un Centro Teletón en cada estado de la República Mexicana.

-¿Cómo lo han logrado?

Ciertamente si lo hemos logrado con los años ininterrumpidamente, incluso en este reciente Teletón, donde hubo un cambio de fecha. Pero realmente el fenómeno Teletón se logró con la gente de México, se convirtió en un movimiento de los mexicanos que han creado, en el que han creído.. Teletón es una red de mucha confianza.

-¿Ha habido participación gubernamental en la construcción de esta red?

Sí, muchísima. Sin embargo, hay hasta como un cierto desprecio hacia las alianzas con los gobiernos, porque parecen poco puras. No sé, me duele que muchas veces se vea la labor pública como hacia abajo.

En mi caso particular, mi papá fue senador, fue gobernador, yo tengo una gran admiración por la política de buen nivel. Por supuesto, nosotros cada vez que construimos un CRIT, lo hacemos en alianza con el gobierno del Estado.

-¿Han tenido apoyo Federal?

Hoy te puedo decir que el programa federal de la Secretaría del Bienestar beca a los niños de rehabilitación y que además ya está en la Constitución, y es el programa más grande y más concreto que ha impulsado el gobierno mexicano de cara a los niños con discapacidad.

Y no te digo que sea nuestro logro, porque es la voluntad del presidente, de la presidenta, del gabinete, pero de que estuvimos empujando, estuvimos empujando y poniendo el dedo en la llaga y la lupa en el tema, por supuesto que sí, pero son alianzas. Yo creo que éste es un mundo de equipos y de confianza. Si yo parto de la base de que no me acerco a ti porque siento desconfianza, yo creo que los dos perdemos. Y en general en el país, yo creo que hemos perdido mucho en ese sentido.

-Expansión de Teletón México a EEUU….

Otra vez, no fue planeado. Los CRITS de la frontera empezaron a recibir muchísimas solicitudes de niños de EEUU mexicanos, latinos o norteamericanos 100%. Y entrevistando a las familias, yo decía: “¿Pero qué haces en Saltillo si vives en Los Ángeles y te tardas horas en llegar aquí?”. Había un respuesta en común: “En EEUU no hay nada igual”.

Yo lo sentía como una cortesía mexicana, pero no, no es cortesía aventarte 20 horas en coche con una niña que requiere respiración artificial. Nos dimos cuenta que si bien EEUU es el paraíso en muchas especialidades médicas, sobre todo en temas de cirugías complicadas, en términos de rehabilitación no y no porque no lo puedan hacer, sino por diversas razones: intereses de las compañías de seguros, el sistema de salud norteamericano que es una cuadrícula chica, el problema de los migrantes, el problema de los indocumentados, en fin, había un vacío muy grande.

-¿Cuál fue el proceso?

Analizamos el tema, vimos en qué estado pudiéramos llevar a cabo un primer experimento de un CRIT y nos fuimos a la ciudad de San Antonio, Texas, ¡y se nos llenó en una tarde!

Se inscribieron 600 niños. Incluso una de las historias que más me impresionó es la del niño Ramiro, que viene de Alaska, se avienta 2,500 millas para llegar a San Antonio. Muchos de estos niños recorren el país entero sin ninguna institución de rehabilitación en el “inter”.

 

-¿Cómo ha sido la participación de

la iniciativa privada en esta gran red?

Muchísimo. Me propuse desde el primer Teletón algo que afortunadamente y gracias a la iniciativa privada he podido cumplir, y es que el 100% de los donativos se destinen a los niños.

-¿Cuál es el rol de Televisa?

Ningún donativo se aplica para pagar la producción del evento, que es muy grandote. Es el programa más largo en vivo de la televisión mexicana, bueno, de la televisión mundial. Y todo el evento Teletón se paga con los patrocinios de la iniciativa privada, teniendo eso ya palomeado.

Es decir, el evento no le cuesta nada a los mexicanos, son las marcas las que se anuncian ahí.

Así que durante casi 30 años, el 100% de los donativos se destina única y exclusivamente a la atención de los niños. Entonces, sin iniciativa privada esto no sería posible.

Fernando Chobi Landeros, Emilio Azcárraga Jean.

Y a mí éticamente nunca me gustó la idea de que el donativo fuera para pagar un pedazo de madera para el escenario. Muchos países lo hacen, pero a mí no me cuadraba.

-¿Cómo logran la operatividad de todos estos centros? ¿De dónde obtienen el dinero para su manutención?

Somos 3,000 colaboradores, y todos con un sueldo de mercado. No hacemos como que les pagamos. Les pagamos lo que valen. Si yo quiero operar a un niño de un tumor canceroso en el cerebro, yo no voy a contratar un voluntario. Yo necesito al mejor cirujano. Y si ese cirujano me cobra, pues lo que vale en el mercado, eso es lo que le pago. Hay que decir algo.

La estructura se duplica a través de los voluntarios, básicamente damas voluntarias, lo cual lo hace menos costosa. La operatividad se paga con el evento, se paga con patrocinios, se paga con el patronato fundador, se paga con recursos de empresas locales o regionales, de gobiernos estatales y del gobierno federal, entre todos hacemos una enorme ensalada y de ahí salen los 1,300 millones de pesos que egresamos al año aproximadamente.

-Hay un tema que hay que decirlo, muchas fundaciones abusaron de sus “privilegios” fiscales… ¿Cómo has logrado esa credibilidad sólida que ha permeado en todo el país?

Fíjate que en 2014, hace 11 años, vino una crisis de imagen fuerte porque vino un ataque muy grande en redes sociales donde se decía que Televisa deducía de sus impuestos el ingreso a Teletón.

Nos parecía tan absurdo, tan tonto, tan sin fundamento que nos tardamos en contestar. Nos equivocamos y la gente lo tomó como leyenda urbana.

De repente me encontraba a gente muy cercana que me decía “bueno, a mí qué me importa que Televisa deduzca mientras hagan bien”. En verdad, Televisa no deduce, porque el dinero nunca ha entrado a Televisa, como tampoco a la Fundación Televisa. Todo el dinero ingresa a Fundación México AC. Entonces, tú no puedes deducir algo que no entra a tu bolsa, ¿me explico?

Me acuerdo que había un caricaturista, El Fisgón, que hacía un cómic y decía que el dinero entra a Televisa. Falso, ni un contador de primer semestre cae en esta estupidez.

Y nos tardamos en responder, quizá nos confiamos por absurdo que nos parecía el argumento y se volvió un tema tan grande que nos llevó muchos años revertir.

-¿Qué devolvió la confianza?

Afortunadamente las obras son tan grandes y tan visibles que ya muy poca gente ha regresado a ese tema, claro, nunca falta alguien por ahí, pero sobre todo porque en la administración pasada sí se congelaron muchísimas asociaciones y fundaciones, o sea, ya a nivel legal.

Ha sido también un logro de todos los componentes de Teletón que se siga consolidando y expandiendo.

-En tu experiencia, Fernando, ¿cuál ha sido el mejor aliado en la obra social con la que te has topado?

La sociedad. Este año, por ejemplo, tuvimos cerca de 25 millones de donadores. Teletón es un proyecto de Juan Ciudadano, de las personas que caminamos en las banquetas en México. Ese es nuestro aliado, nuestra columna vertebral. La sociedad es la fuente de amor, de solidaridad, de recursos económicos; es el pasado, el presente y el futuro de la obra. Así que esta obra va a llegar mientras la sociedad la apoye.

Si algún día la sociedad dejara de apoyar, pues simplemente se pierde la pieza que no puede faltar.

-Fer, ¿Y cuál ha sido el peor enemigo?

Yo creo que esa crítica que no tomamos en serio en el 2014 porque afectaba la transparencia, y la falta de transparencia si tú la llegas a creer, pues, claro, te endurece el corazón, y dices ‘nombre para nada, yo qué voy a andar haciéndole caldo gordo a nadie’. Ese fue el peor momento de nuestra historia, lamentablemente.

-¿Cuál crees que le ha faltado a México para poder consolidar bien sus políticas públicas en materia de salud y de educación, por ejemplo, que van junto con pegado?

Yo creo que a México lo que le ha hecho falta es definir 5 o 6 prioridades, no más, que se vuelvan intocables, como es salud y educación, no sujetas al vaivén de las ideologías o de las corrientes y todo lo demás. Es decir, para mí lo que le ha faltado es solidez terquedad y perseverancia en objetivos a largo plazo.

-Por ejemplo, Fer, este modelo que se creó a partir del Teletón, particularmente por la grandeza, ¿Crees que se pueda replicar en políticas públicas?

Digo, si ya lo tenemos en vivo, a todo color e incluso ya para que se replique en EEUU, por supuesto que se puede. Mira, ahorita estoy empezando a hacer el proyecto arquitectónico del nuevo CRIT en Colima. Te diría que el nuevo CRIT, comparado con el primer CRIT que hicimos hace 30 años son 95% iguales y siguen dando buenos resultados.

Cuando tú plasmas un modelo de calidad y lo llevas perseverando en el tiempo, eso no cambia, le agregas tecnologías nuevas. Yo me voy todos los años a Israel y algunos otros países y me traigo las mejores tecnologías de rehabilitación, pero son extras que vamos incorporando.

Entonces lo mismo podríamos hacer en cualquiera de los temas en este país, siempre y cuando no estuviera sujeto al toqueteo de que “yo le quito”, “yo le pongo”. Ahí es donde nos volvemos demasiado creativos y perdemos la brújula.

-Hay otro tema muy complejo que es sobre la trata de niños y tú estás alzando la voz, siendo México, el país # 1 en difusión de contenido pornográfico infantil, y el segundo como proveedor de víctimas a EEUU… Y Quintana Roo uno de los principales destinos de trata infantil.

Mira, hablando de alianzas, ahí en este tema, desde el primer día, en el caso de Q. Roo de la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, nos hemos encontrado con una sensibilidad a la par a la nuestra, una preocupación muy grande.

Se llevó a cabo una revisión de las estructuras de la Fiscalía. En 3 años casi estamos llegando a 500 niñas en promedio de 8 años violentadas sexualmente hasta 10 veces al día. El Gobierno Estatal son los que hacen el trabajo, nosotros tratamos de apoyar a las niñas en esta situación tan abrumadora, preocupante en Cozumel, Playa del Carmen, Cancún.

-¿Por qué particularmente en estos destinos?

Desgraciadamente los paraísos turísticos mexicanos se convierten en infiernos, porque teniendo como vecino EEUU, que es el principal consumidor, nos volvimos,  junto con Tailandia, el principal proveedor a nivel mundial de lo que es la trata sexual infantil.

Pero no solamente eso, porque ahí uno dice es que es la vecindad con EEUU o es la belleza en nuestras playas, o son las mafias o la impunidad. En el tema del abuso sexual, en donde no hay lucro de por medio, México también está en los primeros lugares.

-¿En qué sentido?

¿Sabías que el 80% de los abusos sexuales se cometen en el círculo cercano a la familia?

¿Cuántas veces nos hemos llenado la boca hablando de la gran familia mexicana, la tradicional familia mexicana, la familia mexicana llena de valores, pues ¿Dónde está? ¿Dónde quedó? Pues si el 80% de los abusos los comete el círculo cercano, empezando por el tío, el primo, el abuelo e incluso los papás biológicos. Entonces sí hay un tema de mafias, pero hay un tema en la casa de enfrente, pues, en donde nadie se entera.

-¿Por qué se da ese fenómeno?

Quizá por cubrir las apariencias, porque la foto de la familia siga saliendo perfecta, o a veces porque en familias disfuncionales hay un padrastro que alimenta económicamente a la familia y entonces hace lo que quiere y todos a callar, porque económicamente dependen de él. Entonces sí hay un tema muy gordo en México.

¿Hay campañas para concientizar y ayuden a mitigar esta problemática social como aquella de “Cuéntaselo a quien más confianza le tengas” de Televisa?

Existen esas campañas, se están creando en el sistema de salud y también judicial. Pero ¿Qué está pasando en ese tema?

La realizada por Televisa se hizo de un México diferente de hace 30, 40 años, donde  tú ponías una campaña en el canal 2 o en el canal 5 y en un mes se enteraba todo el país.

Hoy la televisión es otra. Hoy es un mundo digital, hoy tienes que llegar a un millón de pantallitas pequeñitas o muy grandotas para dejar un mensaje.

-En lo particular ¿qué se está haciendo y a través de qué fundación?

A través de Fundación Freedom lanzamos desde hace 3 años una campaña que se llama “Tenemos que hablar”, para prevenir la trata y el abuso sexual infantil.

A nadie le gusta hablar de esto, pero tenemos que hablar. Y es justamente sobre eso, requieres un esfuerzo mucho más grande que el de hace 50 o 40 años para poder permear el mensaje a nivel nacional.

Estamos haciendo nuestros mayores esfuerzos; nos donan espacios las cadenas de televisión, las estaciones de radio, los periódicos, las carteleras, espectaculares. Hacemos una pequeña inversión digital, pero todavía falta mucho.

-En ese tema ¿tienen alianzas específicas con el Gobierno Federal?

Yo te diría que a nivel de gobierno federal sí, a nivel de gobiernos estatales, unos sí y otros no.

Unos lo niegan, se hacen locos y literalmente piensan que les vas a manchar la imagen del Estado.

Y en el fondo lo que estás haciendo es que todo el Estado se vuelva cómplice.

Sin embargo, se están tocando las puertas, por ejemplo, con la Secretaría de Turismo para que todos los actores que están en el tema turístico, distribución e incluso servidores turísticos, conozcan los protocolos.

De hecho, en Quintana Roo y en Querétaro se cambió la Ley del Turismo, en el sentido de que si tú eres un adulto, llegas con un menor de edad , y quieres registrarte y que te den tu habitación, tienes que demostrar y validar el parentesco.

Y hay una iniciativa de ley federal que la diputada panista Tania Palacios Curi está promoviendo y yo espero que pronto la apruebe el Senado y se convierta en una ley a nivel federal en temas turísticos.

Yo creo que estamos avanzando rápido, pero cuando ves la atrocidad de lo que pasa ahí, es que nada es rápido, todo parece una eternidad, porque cada día que pasa se cometen crímenes de trata y abuso infantil.

-La iniciativa privada…

Por ejemplo, los dueños de hoteles ó Airbnb en Quintana Roo, que es en donde se perpetran muchos de estos delitos, de entrada dicen no, es mejor que no se diga.

No, es que si no lo dices tú te vuelves cómplice porque está sucediendo en tus instalaciones.

-Como empresario de obra social, ¿qué deberías de confesar?

Que a veces uno se cansa, que a veces la apatía o la indiferencia de la gente sí te puede.

Que a veces tienes que remar contracorriente. Que mucha gente cree que porque te dedicas a ayudar se te van a abrir todas las puertas; que a veces se te parte el corazón con lo que ves todos los días; que a veces te entra una indignación total con ciertos funcionarios que tienen la sensibilidad de un elefante, o sea, que tiene la piel tan gruesa que ya no sienten nada. Que a veces un gobernador te haga hacer una antesala de 6, 7 u 8 horas, literal, ó que llegue 3 horas tarde a un evento en donde los niños lo están esperando sin el menor ápice de arrepentimiento o de disculpa, claro que se te revuelve la panza.

Confieso también que en tantos años que llevo en este tema, podría escribir un libro de funcionarios buenos con los que también me he encontrado en el camino.

CHOBI LANDEROS AL DESNUDO

-Fer ¿Qué aprendizaje te dejó la pandemia?

En lo personal, que puedo ser buen compañero de mí mismo, o sea, que puedo ser mi mejor amigo, que no le temo a los silencios, que la oportunidad de estar solo, de leer, de meditar, de rezar, son de las cosas más increíbles que tiene la vida y de las que más perdemos por el vértigo en el que vivimos.

-¿Qué influencia te han dejado tus padres?

Toda. Mi papá me enseñó a amar a México, pero al México de tierra. Mi papá era de una clase social muy baja, con 8 hermanos. Su papá era un maestro rural de Calvillo, un pueblito de Aguascalientes.

A los 14 años mi padre se vino a México porque no pudo acabar ni siquiera la prepa y regresó a su tierra cumpliendo su sueño que era ser gobernador. Entonces él me enseñó a querer mucho a México, pero a quererlo parado en el mismo escalón, no desde arriba.

Y mi mamá era una guerrera. Ella se dedicó al tema de la rehabilitación de personas con alguna discapacidad intelectual. Toda su vida trabajaba en granjas psiquiátricas donde había hasta hace poco celdas de castigo.

Era  una norteña de Chihuahua muy valiente, muy echada para adelante, muy guapa y me enseñó a ser valiente.

-Si hubiera una película que describiera tu vida, ¿Cuál sería?

Bueno, no mi vida, pero sí lo que hago, y esa sería “La vida es bella”, o sea, crearles a los niños un paraíso aunque vivan en un infierno.

-¿Qué canción desnuda tu alma?

No soy tan musical, pero por ejemplo, Andrea Bocelli, casi casi lo que me pongas de él me pone la piel de gallina, sobre todo la del dueto que hace con Laura Pausini que se llama “Vive”, que me enchina el cuero, literal.

-¿A qué personaje le dedicarías una  calle o avenida de México?

Híjole, para mí la gente entrañable dista mucho de ser los personajes. Para mí los personajes son la gente cotidiana, la de todos los días, la gente que trabaja en la casa, tu asistente con quien convives 8 horas al día, es ese doctor maravilloso que siempre atiende a un niño con una sonrisa, es la carita de un niño cuando lleva su donativo al banco. Yo creo que en lo ordinario está lo extraordinario.

-¿Tienes algún personaje non grato en tu lista?

Sí, pero esos no se confiesan (Jajaja)

-Si fueras presidente, ¿Cuáles serían tus tres principales programas?

Educación, salud y bienestar. Facilísimo definir, dificilísimo de hacer.

-¿Cuál es la tradición mexicana que más te gusta o te mueve?

La tradición mexicana que más me mueve yo creo que es la amistad, el “cuatachismo”. Creo que el concepto cuate es muy mexicano y es incomparable. Vas a otros países, y sí la gente es amable, educada, civilizada, pero el concepto de “eres mi cuate” es mucho más que eres mi amigo y yo creo que es una institución muy mexicana.

-¿Y cuál es tu lugar favorito de México?

De niño fue Acapulco, sin duda. Hoy me duele mucho por esta invasión del narco y todas las cosas que han pasado. De adulto, Quintana Roo, el Caribe mexicano es incomparable. He viajado por muchos países en el mundo y no creo que haya nada ni que se le acerque.

-¿Qué consejo le darías a algún chico, chica que quisiera seguir tus pasos en esta gran obra?

Yo le diría 2 cosas: que no tenga miedo, que si tienes un sueño es porque Dios te da el cómo alcanzarlo,  y segundo, que se agarre de Dios. Los planes humanos se hacen, se deshacen, se destruyen, caducan, pasan de moda, a veces aciertas, a veces no, pero lo que te habla Dios a través de tu corazón, eso no cambia, eso es para siempre.

Yo creo que la primera experiencia que tuve profunda de Dios la tuve a mis 23 ó 24 años y te puedo decir que hoy a mis 62 me sigue inspirando exactamente igual.

-¿Cuál ha sido tu mayor atrevimiento?

Teletón.

-¿Tu mayor éxito?

Mis hijos.

-¿Tu mayor equivocación?

Haberme llenado de miedo en muchas etapas de mi vida.

-¿Tu frustración?

No, eso sí no tengo, fíjate.

-¿Te han trasquilado?

Sí, sí, sí, sí, sí, ha habido gente, que me ha maltratado feo.

-¿Te gustaría trasquilar a alguien?

No, no, no, no. Lamento mucho si he hecho sufrir a alguien, me duele en el alma, son de las cosas que más me puede. Me arrepiento mucho, pero jamás con intención.

-Tu mayor aprendizaje…

La crisis del 2014. Recuerdo los comentarios que recibí en las redes, de hecho imprimí algunos porque dije: “no quiero que nunca se me olvide lo que es sentir el odio de los demás”. Sentía odio de sectores de la sociedad y creo que fue un gran aprendizaje.

-¿Cuál ha sido tu mayor quiebre?

Yo creo que cuando terminé mi carrera me fui al seminario y quise intentar saber si tenía vocación de consagrarme a Dios, y a los 10 meses estaba de regreso. Me costó mucho trabajo, no me arrepiento, tomé la decisión correcta, pero en ese momento sí me pudo mucho.

-¿Cómo manejas tu tema de la salud del cáncer?

Es complicado. Llevó 3 cirugías de columna; llevo dos cánceres, ahorita me falta un año para entrar en remisión del segundo, el de próstata.

El cáncer de riñón me hizo los mandados porque me operaron y al día siguiente estaba perfecto, pero el de próstata ha sido una verdadera pesadilla, me ha ayudado a entender a los niños que tengo en el hospital.

De hecho cuando me dio el segundo cáncer y me dijeron que era 9 sobre 10 de peligrosidad, les escribí el libro de MAPA a mis hijos porque pensé que me iba a morir y les quise dejar un mapa de vida.

-¿Cuál es tu mapa?

Una brújula, era como decirles a mis hijos qué pensaba su papá, qué hacía su papá, porque creo que es importante que sepan de puño y letra que hay huellas de mí en México. Así que me puse a escribir un libro echo la mocha, y mi hijo Pablo me dijo: “es como un mapa, papá”, y le dije, “sí es un mapa, mijito”,  y gracias a Dios aquí sigo.

-¿Cómo vas?

Están muy bien mis estudios, me siento fuerte, me siento empático con el tema del cáncer, siento que fue una bendición. Y te hace vulnerable y te hace frágil y te hace empático con los que la pasan mal.

-¿Qué has jurado jamás volver a hacer?

Jamás volver a dudar de mí. Ya pagué mi cuota de desconfianza, ese tema ya quedó en el pasado.

-¿Qué palabra te tatuarías?

Los nombres de mis hijos.

-¿Cuál es tu grosería favorita?

Mi grosería favorita la comparto con muchos mexicanos: “esto es muy chingón”, porque va más allá de ofender. Creo que es la máxima exaltación que puede hacer un mexicano.

-¿Cuáles son tus placeres culposos?

Pues no sé qué tan culposo sea, pero estoy tan acostumbrado a trabajar y a trabajar mucho que a veces si dedico un poquito de tiempo a hacer más deporte de lo normal, me entra un poquito la culpa.

Y también sí me puedo pasar una noche comiendo papitas o churritos con sal, limón y chile y me puedo atragantar toda la bolsa sin ningún problema.

-Si vieras a Dios, ¿Cuál sería la primera palabra o frase que le dirías?

Quizás le diría: “Perdón por desconfiar muchas veces”…

-¿Qué te gustaría dejar como legado?

Tres hijos maravillosos que sean buenos, ese sería mi más grande legado…

-Y hoy te declaras OVEJA NEGRA  por…

Porque nunca he seguido los caminos convencionales; creo que la vida es un descubrimiento personalísimo y ese es el camino qué seguir…

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