Grupo Brisas dotó de glamour a Acapulco hace 71 años. Y hace 12 años ha venido a enriquecer la oferta hotelera de lujo en el Caribe mexicano a través de NIZUC Resort & Spa, ya con reconocimiento mundial y en proceso de expansión. Antonio Cosío, CEO, nos cuenta su historia de éxito.
-¿Cuándo descubriste que eras Oveja Negra?
Pues mira en el segundo semestre de la carrera reprobé 4 materias de… 6. Era rebeldón, un poco flojo en la prepa y en la universidad. Mi papá me amenazó de una manera muy sutil como siempre lo ha hecho. Me dijo: “Mira, nunca te va a ir mejor en la vida que trabajando conmigo, y para trabajar conmigo, tienes que acabar una carrera. Yo te pago la Universidad en el Tec de Monterrey -donde yo ya estaba estudiando Ingeniería Industrial-, solo si no repruebas una materia más, si no tendrás que acabar la carrera, seguramente, en una universidad pública, y en todo caso siempre y cuando le sigas robando los cambios a tu mamá. Y era verdad, me había castigado, no me daba dinero y le robaba los cambios a mi mamá… A raíz de ahí me di cuenta que sí era diferente, pero que era la verdad y no reprobé ni una materia más… Esto me convirtió en el hombre que soy y todo se lo debo a mi papá.
-¿Cómo se describe Antonio con 3 adjetivos?
Insistente, Calculador y Divertido.
-De ingeniero industrial a hotelero…
La verdad es que empecé trabajando en Toallas La Josefina, uno de los negocios de la familia, aunque ya estábamos operando en el turismo a través de algunos hoteles que habíamos adquirido. Sin embargo, por mi carácter un poco explosivo le dije a mi papá: “la verdad es que prefiero pelearme con una máquina textil, que con un cliente; y en los hoteles ‘los clientes siempre tienen la razón’, yo siento que mi carácter no está para eso. Entonces refiéreme a las toallas, a los textiles”.
-La hotelería…
Me di cuenta de la importancia de la hotelería dentro del grupo y decidí meterme más a la operación, aunque hasta el día de hoy sigo siendo director de general de Toallas La Josefina.
-¿Cuál fue la influencia de tu padre en tu carrera empresarial?
¡Todo! Toda su vida ha predicado con el ejemplo. Tuvo por ejemplo la política de “puertas abiertas”; siempre tuvo la comunicación directa con toda la gente y de todos los niveles. Nadie en la oficina puede tener la puerta cerrada. También desde pequeño me enseñó a tratar a toda la gente como quería que me trataran. Así que adopté entre éstas muchas otras de sus políticas y enseñanzas.
-Grupo Brisas, pionera en la hotelería en México…
Primero, nosotros no éramos turísticos, éramos más bien inversionistas en Banamex, propietario en esa época de Real de Turismo que incluía a Calinda y Hoteles Camino Real, pero vino la nacionalización de la banca y al grupo de inversionistas nos proponen comprar nuestras acciones y nos ofrecen una sociedad en la empresa, pero nosotros decidimos conservar Las Brisas Acapulco e Ixtapa, al igual que Hacienda Jurica en Querétaro, el hotel Galería Plaza en CDMX y la Cadena Calinda que luego vendimos al Grupo Carso, y es a partir de esta situación que nace nuestra experiencia turística. Al principio no operábamos nosotros, en su momento la operación la llevaba Westin. Nos separamos de otros inversionistas, los señores Brockman con quien teníamos la operadora, sin embargo, nosotros seguimos con Westin.
-Y nace…
Grupo Brisas se funda cuando nos dimos cuenta que Westin tenía más intereses por sus hoteles que por los nuestros. Así nació el grupo, que debe su nombre a nuestro famoso Resort Las Brisas Acapulco, cuya operación iniciara hace 70 años, todo un icono y un referente de muchas generaciones hasta el día de hoy, el cual definitivamente marcó los estándares de lujo y excelencia de la hospitalidad mexicana.
-¿Alguna vez pensaron que iban a ser un referente dentro de la hotelería en Acapulco?
¡Pues hasta el día de hoy! De alguna manera hablar de Acapulco es hablar de Las Brisas, o hablar de Hotel Las Brisas es hablar de Acapulco. Es que la verdad el hotel Las Brisas fue único desde su construcción. Es un hotel irrepetible, pues pensar en esa cantidad de casitas concentradas en el cerro, no se ha podido replicar, y es verdaderamente imposible pensar en un retorno de la inversión de una construcción de ese tamaño. Ahí empezamos a pensar fuera de la caja, salirnos de lo normal.
-A partir del fenómeno de Otis, ¿cuál es su percepción?
Desgraciadamente Acapulco ha caído en el desorden y lleva cayendo desde hace rato, anterior a Otis. Se descuidó, es una joya, es la bahía más bonita del mundo o una de las más bonitas del mundo.
Dejamos un poco caer el destino y está muy venido a menos. Sin embargo, el corazón lo tenemos en Acapulco, de ahí son nuestras raíces hoteleras, claro, hemos sobre invertido para dejar el hotel perfectamente nuevo, con mucho más recursos de lo que nos pagó el seguro, porque Acapulco merece todo. Sin embargo, híjole es bien complicado. No hemos logrado regresar a las épocas doradas.
-¿A qué lo atribuyes?
Dependemos solamente del turismo de la Ciudad de México, pero nada más no hay turismo internacional. Necesitamos apoyos gubernamentales. Es un poco agotador el estar batallando contra todo en Acapulco, pero hay que seguir intentándolo y ahora con el programa de relanzamiento, ojalá y realmente lo logremos porque lo necesita el destino, lo necesita México.
-Portafolio de marcas….
Grupo Brisas cuenta con 3 marcas insignia: Las Brisas, Galería Plaza y Nizuc Resort & Spa. Las 3 divisiones logran conjuntar un amplio abanico de productos y servicios de lujo en los principales destinos de la República Mexicana.
NIZUC
Realmente estuvimos presente a través del Camino Real y de Calinda, éste último que finalmente vendimos a Grupo Carso. Pero hay cierta verdad. A mí papá nunca le gustó el concepto Todo Incluido. Así que a la hora de que Cancún se volvió un destino casi todo, todo incluido, no le ilusionaba en lo absoluto, esa es la razón por la que tardamos tanto en entrar con un producto bajo nuestros conceptos.
-Llegó Nizuc, nariz de perro en lengua maya…
Nizuc Resort & Spa llegó hace 12 años, y el nombre tiene un sentido de ubicación Punta Nizuc, una saliente de tierra ubicada en el extremo sur de la Isla de Cancún. Su significado tribal es “nariz de perro”, es lo que el logotipo refleja, y ¡nos encantó!
Lo creó la agencia de publicidad Nolan Partners de Nueva York.
-¿Cuál ha sido su experiencia con Nizuc?
Originalmente pensé por el destino, hacer un hotel Todo Incluido y no. El Plan Europeo ha sido sumamente gratificante. Cambiamos la ideología de Cancún de Todo Incluido a que sí podemos hacer hoteles de este nivel, de lujo, con retornos de inversión muy interesantes, buenas ocupaciones, buenas tarifas y competir con los mejores hoteles del mundo.
Creamos de la nada una marca de súper lujo, y hoy ya está en la boca de todos en el segmento de lujo a nivel internacional.
Nos decidimos también por una gastronomía de calidad, fuera de serie, con una variedad de restaurantes para que el huésped escoja, y que no tenga que salir para ningún lado y se quede aquí porque quieren, no porque los obligue a base de la tarifa que ya está incluida.
– ¿Tienes alguna proyección de expansión?
Mira sí. Ahorita estamos construyendo justo una suite presidencial de 3 recámaras, estamos justo en el proceso en lo que se refiere a la propiedad hotelera. Y posteriormente viene la expansión de 90 residencias en el lote 3, pasando las canchas de tenis. Ahí vamos a construir residencias para la venta, lo que significa una expansión muy importante. Nos encontramos en la tramitación de permisos y esperemos que se den en el corto plazo y empezar este mismo año.
-¿Tienen proyectando expandir la marca
Nizuc a otros destinos?
La verdad es que sentimos que no hay demasiados destinos en México que puedan albergar una marca como Nizuc porque necesitamos el leed internacional. Sin embargo, hay realmente otros 3 destinos que los tengo clarísimo: Los Cabos, Riviera Nayarit y Valle de Guadalupe.
-Los Cabos…
Ya estamos por empezar. Queremos iniciar también este año o a más tardar el próximo.
-¿De cuántas llaves estamos hablando?
Serán alrededor de 120 ó 150 a lo máximo, y muchas más residencias, 120 ó 130. Es un proyecto muy ambicioso de 120 hectáreas, donde consideramos la construcción de 2 ó 3 hoteles, uno de ellos donde tiene que ser glamping, naturalmente porque tenemos duna.
-¿Tendrán otros atractivos?
Habrá además del desarrollo inmobiliario, una área comercial, un pueblito mexicano con tiendas de primer nivel. Estamos bastante avanzados, hay varias cadenas que están interesadas en integrarse a nuestro proyecto.
-Hablabas de Riviera Nayarit…
En Riviera Nayarit estamos buscando terrenos; ya tenemos algunos en la vista, ahí tenemos que poner un Nizuc en el corto plazo.
-Valle de Guadalupe…
Y obviamente por el cariño que le tengo en Valle de Guadalupe donde tenemos nuestra bodega Santo Tomás. Éste lo tenemos proyectado a mediano plazo y hace todo el sentido. En el predio tenemos unos ranchos espectaculares. El problema es un poco el agua. Estamos tratando de encontrar agua para poder construir.
-¿Grupo Brisas tiene en sus planes de expansión otros países?
No. Queremos consolidarnos en México, porque tenemos todavía mucho por hacer en nuestro país. Queremos que Grupo Brisas sea realmente reconocido como cadena hotelera y no nada más nuestra marca Nizuc.
-¿Cuáles son los obstáculos que a lo largo de este tiempo ha enfrentado Grupo Brisas?
Híjole realmente el último que sí me acuerdo que fue verdaderamente terrible, pues obviamente fue la pandemia. Yo creo que a todos nos marcó. Nunca nos imaginamos de un standstill de casi 2 años o con problemas muy serios de 4 meses completamente cerrados sin despedir a colaboradores. La verdad es que nunca nos habíamos endeudado; somos un grupo que que no nos gusta la deuda. Convencí a mi papá de no endeudarnos porque no sabíamos ni cuándo iba a durar la pandemia ni cuánto nos iba a mermar el tema. Gracias a Dios salimos muy, muy, muy, muy bien posicionados, mucho más eficientes. Pero la pandemia cambió la historia.
ÉXITOS
-¿Cuáles crees que han sido tus mayores éxitos?
Sin duda Nizuc. En lo personal fue ¡mi bebé! Fui yo quien convenció a mi papá, después fui quien estuvo al tanto de la construcción de la obra; venía cada semana o cada 15 días para supervisar. Así que Nizuc ha sido mi bebé, es mi joya, porque implicó mi experiencia industrial y empresarial, que se tradujo en haber logrado una marca de sueño.
-Ahora bien, ¿qué ha dejado Grupo Brisas en el tintero?
Mira yo creo que por ser tan conservadores y por no endeudarnos y hacerlo con capital propio, se nos han ido un montón de oportunidades de crecimiento. Deberíamos tener muchos más hoteles, deberíamos de ser un cadena como lo han hecho muchos, de 20 o 30 hoteles, y estar operando otros hoteles en lugar de que todos sean propios. Pero como dice mi papá: “nos gusta dormir tranquilos” porque si nos agarra una crisis, no nos mata, nos da sólo una buena gripa. Entonces yo creo que eso es lo que hemos dejado en el tintero.
-Su compromiso con el medio ambiente…
Absoluto. Somos casi autosustentables. El 90% de la electricidad es renovable, y digo el 90% porque tenemos que seguir consumiendo de la CFE. Tenemos un sistema de tratamiento del agua; la reutilizamos en diversos procesos y la regresamos al subsuelo. Por otro lado, cada día nos estamos alejando de la utilización de botellitas de plástico para evitar la contaminación.
Todos nuestros materiales son renovables y hacia allá van dirigidas nuestras políticas ambientales de todas nuestras propiedades. Sin embargo, también debe de haber políticas gubernamentales para ayudar a la industria en estos procesos. Pero sin duda, si no tratamos el medio ambiente como se merece, nos vamos a acabar nuestras bellezas naturales, como nuestras playas, y de éstas dependemos totalmente. Tenemos la responsabilidad de cuidar nuestro medio ambiente.
-El mundo está cambiando, ¿cómo incluyen la tecnología en sus operaciones?
Sobre todo los hoteles de ciudad estamos completamente transformándolos. Los huéspedes ya hacen los check in desde sus celulares, ya no tienen que pasar a la recepción. Todo se controla a través de una app. Estamos tratando de transformar nuestros hoteles más antiguos a través de la automatización de las habitaciones, en tanto nuestras nuevas propiedades ya tienen integrada la tecnología.
-¿Cuál es tu visión con respecto de la hotelería mexicana?
Debemos darnos cuenta de lo que somos y vendernos como lo que somos, un país con una potencialidad turística bestial. Debemos competir con calidad, con buen servicio, y es lo que nos tiene que diferenciar, no una guerra de precios para vender más barato y más fácil. Por ejemplo, en hoteles de cualquier capital del mundo las tarifas andan por los 500 dólares, mientras que en la capital de nuestro país tenemos tarifas de 180 a 200 dólares.
-¿Cómo percibes a México en la geografía turística mundial?
Tenemos todo el potencial. Deberíamos de estar compitiendo por el segundo ó tercer lugar del mundo. No veo por qué España, Francia, nos ganen de una forma tan abismal. Por ejemplo, si tú ves en captación de negocio de visitantes, somos el sexto sí, pero en cartera, estamos como en el décimo lugar, lo cual significa que estamos vendiendo barato, con respecto de muchos otras países. Sí, bien y hace sentido. Tenemos muchas joyas arqueológicas, miles, pero están abandonadas; hay que recuperarlas, crear rutas. Si otros países las tuvieran, tendrían filas y filas. También tenemos gastronomía, atractividades, o sea, lo tenemos todo.
-En ese sentido, ¿crees que en México existan las políticas turísticas?
No, no creo. A ver, la promoción del país está olvidada. Tenemos que regresar a una promoción turística bajo el esquema que quieran. Que el Consejo de Promoción Turística “se manejaba muy mal”, que “había mucho robo”, “mucho mal manejo”, está bien. Entonces, hagámoslo bien, pero hagámoslo, no abandonemos el turismo, no abandonemos la promoción del país. Nosotros los empresarios le metemos y le metemos mucho, y estamos dispuestos a meterle más, pero con el apoyo del Gobierno.
-¿Cuáles crees que serían las prioridades de una política turística?
Promoción como número 1; apoyo a conectividad aérea, a infraestructura turística, como aeroportuaria de primer nivel, de carreteras seguras en todo el país, como dije, hay muchas joyas, pero hay unas que la verdad es que están olvidadas de la mano de Dios.
-Aeropuertos..
Los dos aeropuertos de la Ciudad de México dejan mucho que desear. Supuestamente se le está invirtiendo mucho ahorita para el Mundial al aeropuerto de la Ciudad de México, y vimos ahorita la catástrofe que ocurrió con las lluvias. Si lo comparamos con cualquier aeropuerto de EEUU, o incluso con el de Turquía que no es potencia, es realmente espectacular y se ha convertido en un hub de Medio Oriente, y el de México no tiene nada que ver, nada que hacer. Lamentablemente tenemos un gran gran gran problema, y nos afecta a todos: aerolíneas, pasajeros, a toda una industria. Tenemos mucho por hacer por seguridad, por crecimiento, por imagen.
SEGURIDAD
-Tu opinión con respecto de la seguridad…
Es un gran problema y nos afecta a todos, no nada más al turismo, a todas las industrias, incluyendo a la agricultura con los cobros de derechos de piso. La seguridad es un tema que debemos combatir, mejorar, y en ese sentido creo que actualmente se está trabajando en ello con inteligencia.
-¿Contra qué países crees que compite México?
Híjole, nada más como ejemplo hay que ver lo que está haciendo República Dominicana. Su crecimiento es espectacular, y no tiene nada que ver con México. Creo que no debemos ni estar pensando en la competencia por las bellezas que tenemos como país. Sin embargo, debemos reconocer lo que están haciendo muy bien y es a base de promoción, lo mismo que Jamaica. No deberíamos de estar compitiendo con ellos, no debemos tenerlos en el tintero como competidores.
-¿Hacia dónde crees que se dirige la tendencia mundial?
A una hotelería mucho más sustentable, mucho menos dañina al medio ambiente y mucho más humana con la gente. Tendrá que haber un balance entre tecnología y trato personalizado, en el sentido de que a mi generación nos gusta tratar con la gente, pero a las nuevas generaciones ya no quieren hablar ni ver. Yo creo que sí hace una gran diferencia el tener un contacto físico.
-Nuestro principal emisor turístico es EEUU, ¿Crees que haya un desplome turístico con respecto de las nuevas políticas de la administración de Trump?
Temporalmente puede ser que sí. Creo que el temor de salir y no poder regresar de todos nuestros connacionales que venían mucho de EEUU a México, creo que tendrá alguna afectación muy importante. Lo mismo que grupos de incentivos y convenciones que quisieran salir de EEUU pudiera llegar a afectarnos, pero va a ser temporal.
-Como empresario hotelero ¿qué debieras confesar?
No como hotelero, como empresario en general, confieso que nos excedemos en el cobro, por ejemplo, de vinos. No estoy de acuerdo en el juego del doblete y el triplete en una botella de vino. La verdad es que es ofensivo.
Santo Tomás, una de las casas vinícolas más antiguas de México, productora de vino desde 1888, que ha funcionado ininterrumpidamente, es una de las unidades de negocios de Grupo Brisas.
-¿Cuáles son los obstáculos que ha enfrentado la industria vitivinícola nacional?
Primero, la poca agua que tenemos en el Valle de Guadalupe, donde empezó la viticultura en México y sin duda una de las regiones donde se produce una gran parte de vino en el país. Este problema nos lleva a producir uvas más pequeñas y por tanto muy poco vino. Esta es la explicación del porqué el vino mexicano, aunque de gran calidad, es caro con respecto del vino español o del vino inclusive francés y no se diga del vino chileno, el cual tiene además el beneficio de exportación, ello nos hace poco competitivos
-¿En cuanto al tema de impuestos a la industria vitivinícola?
Son excesivos, sin duda son una locura, pero los impuestos son parejos para todos, y creo que es un sueño guajiro pensar que Hacienda nos lo va a quitar. En todo caso, es mejor o más realista tener más apoyos en la creación de infraestructura para la captación, para redes de distribución y almacenamiento de agua, como pozos, para poder producir más.
-¿Cuál es tu visión con respecto del vino mexicano en la escena mundial?
En lo particular, Bodegas Santo Tomás ha incursionado algo en exportación y nos ha ido bastante bien. A nivel general, el problema es que no hemos logrado posicionarnos a nivel internacional como un país productor.
-¿Cuál sería tu recomendación al respecto?
Mira, mi hermano Santiago es el que está al tanto de la bodega y tiene una posición muy clara al respecto, yo no estoy tan involucrado, ¿para qué te miento? Sin embargo, tenemos muchas cosas por hacer porque México no es un país reconocido como un gran productor en la geografía mundial. Necesitamos estar más en ferias, seguir sacando premios en Bruselas para poder posicionarnos con la calidad de vino que tenemos.
-Antonio, el desarrollo de la industria vitivinícola también implica otra industria, la hotelería. ¿Qué se necesita para fortalecer el enoturismo?
¿Por qué Grupo Brisas no tiene hoy un hotel en Ensenada? ¡Por falta de de agua! Ciertamente, mi uva puede sufrir un poquito por falta de ésta, porque si no le doy la necesaria, pues se vuelve más potente. Pero si a un huésped le digo, “pues hoy no te puedes bañar porque no hay agua”, pues está más canijo, ¿no? Entonces creo que el enoturismo se ha concentrado en la cultura de la vendimia. Sin embargo, puede desarrollarse la hotelería enoturística en otras regiones productoras, donde hoy en día están haciendo cosas muy interesantes, como Guanajuato, Chihuahua, Querétaro. Yo creo que ahí vamos a despegar con muchos más proyectos enoturísticos.
-¿Cuál crees que es el legado en México de Grupo Brisas a nivel global?
Creo que enfocarse en la gente, en la formación, en el turismo, en el precio, en la calidad y en el competir realmente con servicio.
ANTONIO COSÍO AL DESNUDO
-¿Qué te significó personalmente la pandemia?
A mí la pandemia -y lo digo con mucho respeto, porque mucha gente sufrió, mucha gente murió-, fue una de las mejores experiencias a nivel familiar que ha tenido en la vida. Estuve 4 meses encerrado en Valle de Bravo con mi familia. No lo había hecho desde hacía veintitantos años, y la verdad es que regresé a conocerlos, a vivir con ellos, a desayunar, a comer y a cenar todos los días, cosa que me marcó. A partir de la pandemia regresé a comer diariamente a mi casa y eso me cambió mi forma de ver la vida. Me hizo reflexionar que se nos podía ir la vida en cualquier momento, me hizo reflexionar hacia adentro, muy profundamente y tuve la oportunidad de cambiarlo, y sí, estoy actuando en consecuencia.
-Si hubiera una película que describiera tu vida, ¿cuál sería?
“El bueno, el malo y el feo”… Jajaja. Soy muy cambiante, de repente soy muy bueno, de repente soy muy explosivo y de repente la verdad es que soy feo…
-¿A qué personaje le concederías el nombre de una calle en México?
A mi abuelo Elías, fundador de Grupo Pando y a mi padre, Antonio Cosío, sin duda alguna.
-¿Cuál ha sido tu mayor quiebre, Antonio?
He sido tan afortunado. No he tenido un quiebre que me haya marcado fuertemente. Tengo la bendición de tener a mis dos papás, a todos mis hermanos, a todos mis sobrinos. Y como te dije, al no tener deuda, la verdad es que dormimos tranquilos y ante una crisis no nos quebramos, nos hace más fuertes.
-Si fueras a un hotel de Grupo Brisas ¿cuál sería?
Sería Nizuc.
-Tu hotel favorito fuera de tu grupo…
Salimos poco de viaje y nos quedamos en hoteles casi siempre del grupo. Pero mi hotel favorito fuera de Nizuc, te tendría que decir que es el Bohari Palmilla, de Los Cabos.
-¿A qué hotel nunca regresarías?
Híjole, hay uno que está en Japón, el Amanemu, carísimo y sobre todo, ¡pésimo servicio!
-¿Qué nunca falta en tu maleta?
Mis tenis de correr.
-Su fueras un vino de Santo Tomás, ¿cuál serías?
Duetto, es un Cabernet-Tempranillo, es una dualidad, no muy potente y no muy suave.
-¿Qué Consejo le darías a alguna persona que quisiera ingresar al mundo de la hotelería?
Acostumbrarse a no tener vacaciones.
-¿Te manejas bien en las redes sociales?
Poco.
-¿Cuál es tu red favorita?
Instagram, sería la única que medio uso.
-Tu mayor atrevimiento…
Ser ¡franco!
-Tu mayor acierto…
¡Nizuc!
-Tu mayor equivocación…
El no haber disfrutado más a la familia.
-¿Te han trasquilado?
No.
-¿Te gustaría trasquilar a alguien?
¡No!
-¿Qué palabra te tatuarías?
Familia.
-¿Cuál es tu grosería favorita?
¡Todaaas!
-Tus placeres culposos…
El vino.
-¿Cómo vives tu sexualidad?
Intensamente.
-Si fuera tu última cena, ¿cuál sería tu menú y tu bebida?
Híjole, soy muy tragón, me gusta toda la comida… Pero podría ser una pasta y de plato fuerte, unas costillas de cordero, y de postre, vino definitivamente.
-Su vieras por primera vez a Dios ¿qué le dirías?
Llévate a los malos, no a los buenos.
-Antonio ¿Qué te gustaría dejar como legado?
Influir en la gente para que se apasione por el trabajo, que no se conforme con lo que tiene, no por generar más, sino por dar más, generar riqueza, empleos, filantropía…
-¿Cómo te gustaría vivir tu último día?
Trabajando hasta el último momento.
-¿Qué te gustaría que dijera tu epitafio a propósito de eso?
“Aquí murió un buen hombre”.
-Y hoy te declaras OVEJA NEGRA por…
Porque no quiero ser uno más de la manada, porque me reconozco y me gusta ser diferente, ahora sí que el frijol negro en el arroz…